El internet se ha convertido en parte integral de nuestras vidas. Para algunos es el acompañante de personas solas, medio para conocer a otros. También es una herramienta para buscar información para asignaciones y el trabajo, una forma de estar comunicados con personas que apreciamos y a quienes no podemos visitar, un recurso para monitorear problemas de salud y muchas otras cosas más.
Si creíamos que esto era grande, nos sacaron de nuestro error con la avenencia de la telefonía móvil. Ya no es necesario estar frente a una computadora, estáticos pendientes de la señal de internet, ahora un aparatito pequeño, como la palma de la mano, nos da acceso a toda hora, y en todas “partes”. Es decir… adquirimos movilidad.
¡Esto es bueno! Todo va bien hasta que nos empezamos a preguntar cuanto debemos comunicar, aceptar, permitir, integrar en nuestras vidas, dar. El usar estos medios, muchas veces es un juego que puede salirse de nuestras manos.
Al usar estos medios no debemos olvidar que vivimos en un mundo dual, de lados positivos y negativos. Es decir, no debemos dejar a un lado al sentido común. Ese instinto que muchas veces nos protege y previene que nos metamos en problemas.
A pesar de todas las leyes, reglamentos, políticas que existen para regular, proteger y controlar el uso o acceso de estos medios, debemos enfrentarnos a la realidad de que no hay nada infalible. Siempre existe la posibilidad de un nuevo planteamiento, cambio generacional, cultura. Tampoco existen sistemas de seguridad impenetrables. ¡Ni siquiera Alcatraz! Lo que quiero decir es que antes de escribir y publicar no se debe pensar solo en el presente, sino también en el futuro. Por lo que antes de escribir y publicar tome en consideración lo siguiente. Estas son solo algunas sugerencias:
1. Si no se lo puede decir a su madre o padre, no lo escriba o publique.
2. Si no quiere que se sepa, no lo escriba.
3. No existe nada privado. En algún lado la información queda registrada.
4. Si usted cree que se las sabe todas, siempre hay alguien que sabe más que usted.
5. Mire bien lo que escribe, puede parecer inocente pero luego puede ser usado en su contra.
6. Es cierto que las palabras se las lleva el viento, lo escrito no.
7. En caso de duda saluda!
8. Si al verlo le parece demasiado bueno, desconfíe.
9. Si tiene que pagar para adquirirlo físicamente, por qué no va a tener que pagar por adquirirlo cibernéticamente.
10. Si desconfías de quien no conoces y pregunta mucho, por qué no desconfías del que pregunta y no ves.
11. Calumnia y libelo, dos palabras importantes en el mundo cibernético.
12. Intimidad, si todo el mundo lo sabe o se lo dices a todo el mundo, puede darte mucho trabajo reclamarla.
13. Si con la información que publicas, se puede identificar a donde te gusta ir, que días vas, a que escuela van tus hijos, y otra información intima, entonces quizás hay exceso de información.
14. La expresión se acabó el problema, lo borre en el mundo cibernético no tiene el mismo significado que cuando todo era papel y lápiz, sin fotocopiador o fax. En los medios electrónicos la posibilidad de en algún sitio las cosas quedan grabadas es bien alta.
15. Si llamas al trabajo enfermo, por favor no publiques de los especiales que aprovechaste ese día o el “happy hour”. ¡Creo que podrías poner tu credibilidad en juego!
16. Otra realidad es que escribes algo interesante, profundo, o fotos con significado positivo, nadie las ve o solo un grupo reducido. Si publicas algo inocente pero que sacado de contexto pierde la inocencia, lo próximo que sabes es que ha recorrido el mundo.
Lo importante es: usa el sentido común, tu instinto… ¡y sigue disfrutando del acceso y movilidad que nos dan estos medios!
Hey, no es para asustarse. Como muchas cosas en la vida, el tema es estar claro que se quiere lograr sin olvidar que este tema es, como digo, esto es “Bochinche en esteroides”